En 1979 me diagnosticaron la enfermedad de Crohn. Durante la explicación de lo que era la enfermedad me dijeron que se podía convivir bien con ella. Pero yo me sentía cada vez mas enfermo. Hubo momentos en los que pensé: " ¿Para que seguir adelante? Me planto, ¿contra qué estoy luchando?" Pero por suerte también oía esa otra voz que me decía que siguiera adelante. En retrospectiva, siento que fue una lucha dolorosa, triste y a veces solitaria que duró once años.
En 1990 se decidió operarme e ileostomizarme. Una vez ostomizado, me vi en la necesidad de integrar el estoma en mi vida diaria. Tenia mi estoma, no tenia dolor, pero volvió a surgir la pregunta: ¿y ahora, qué?. Por poner un ejemplo sencillo: sentía que debía volver a aprender a disfrutar de una comida. Pero, ¿podría hacer deporte?, ¿irme de vacaciones?. Preguntas sobre mi sexualidad, estaban cargadas de emotividad. Tenía también otras preguntas de tipo practico, como el miedo sobre posibles olores, el desvestirme en lugares públicos… Por todo ello, tenía aún mucho que aprender y mucho por descubrir. Aunque por naturaleza soy una persona optimista, a veces todo ello me abrumaba. De repente, me ponía eufórico y quería hacer en un día todo lo que no había podido hacer en once años. Por supuesto era imposible. Me costó dos años el centrarme y ordenar nuevamente mi vida.
En este tiempo obtuve respuesta a muchas de mis preguntas, pero también me di cuenta de que tenía que conseguir otras por mi cuenta. La información práctica no estaba siempre a mano.
Gracias al estoma y al apoyo de un grupo de gente de mi entorno, tuve la posibilidad de comenzar una nueva fase en mi vida. Me prometí estudiar para convertirme en personal administrativo médico en cuanto tuviera fuerzas suficientes. El hecho de que ahora trabaje en el Academisch Medisch Centrum de Ámsterdam prueba que cumplí mi promesa.
Durante este periodo, también he podido transmitir mi experiencia tanto a pacientes, como a estudiantes, futuros profesionales de esta rama sanitaria en diferentes hospitales. Esta es una de las razones por las que he decidido plasmar en papel mi experiencia y consejos, con la esperanza de que otros ostomizados puedan beneficiarse de ello.
Espero y deseo que este libro sea un apoyo práctico para las personas ostomizadas.
Lou Sohier